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SONIDOS ESLAVOS (NUEVOS Y CONOCIDOS)

 

Salón de los Pasos Perdidos

Palacio del Congreso

Lunes 30 de julio de 2018

 

Escribe: Donato Decina

 

 

Orquesta de Cámara del Congreso de la Nación, temporada 2018

Director: Sebastiano de Filippi

Solista: Mira Khomik (Violín).

Programa: Obras de Williams, Zeljenka, Kosenko, Lysenko y Mussorgssky/Patterson.

 

NUESTRA OPINION: MUY BUENO.

 

Si hay algo que se le debe reconocer a Sebastiano de Filippi es su capacidad al programar un concierto. Desde la originalidad de la propuesta pasando por la obtención de los materiales y hasta para la convocatoria a Solistas y Directores extranjeros que vienen para presentarse con la agrupación de la que es titular, aun cuando los presupuestos no son grandiosos. Los resultados están a la vista en cada presentación. La calidad es permanente y siempre hay reservada alguna sorpresa que será recordada.

 

  El inicio, siempre  con una obra de Compositor Argentino, fue con la reposición de “Niebla en La Pampa” del Patriarca Alberto Williams, la que fuera presentada en la pasada temporada dentro de la interpretación integral de sus obras para cuerdas. Aun cuando se notaron algunas pequeñas imperfecciones, el Director mantuvo pulso firme y siempre buscó resaltar detalles, ya sea en pasajes “pianissimi”, ataques de la cuerda aguda, para llegar a la expresividad que el trabajo de Williams solicita.

 

  Las sorpresas comenzaron después con tres estrenos absolutos de Compositores de raíz eslava, todos obras para Violín y Orquesta de Cuerdas, en donde pudimos apreciar a Mira Khomik, interprete Ucranana radicada en Estados Unidos. Se trataron de: “Música Slovaca” de Ilia Zeljenka, compositor nativo de Bratislava, que sobre la base de temas folcklóricos de su país realizó un trabajo con un lenguaje musical mas actual, aún cuando según la excelente información que el Director brinda en los programas de mano, Zeljenka fue uno de los tantos “amonestados” por el Comisariato Cultural de la era comunista (No olvidemos que por entonces la llamada “Checoslovaquia” era uno de los principales satélites moscovitas caracterizados por hacer los “trabajos sucios” que la U.R.S.S. de esa época no deseaba efectuar a “cara descubierta”). Ello se notó en la partitura, la que de los tres estrenos fue, sin dudas, la mas relevante. El segundo estreno absoluto fue “Sueños” del Ruso Viktor Kosenko, original para Violín y Piano, aquí presentada en orquestación de Manuel Calzada para Cuerdas. Melodía absolutamente tonal de raíz netamente Folcklorica y muy agradable. Y el tercero de los estrenos le cupo a “Dumka-Shumka” del Ucraniano Mykola Lysenko en elaboración definitiva para Violín y Orquesta de Cuerdas. Imposible aquí no remitirse a Antonin Dvorak y su extraordinario Trío “Dumky”, basado justamente en el ritmo de la “Dumka”, esa extraordinaria danza eslava. Obra plena de colorido y sonoridad, fue el cierre perfecto para la primera parte. Mira Khomik es una solista extraordinaria, con magnífica técnica y bellísima sonoridad. De su instrumento fluyeron  los acordes de las tres obras con una suprema naturalidad. Formada en Ucrania, se trasladó a Estados Unidos coronando su formación con un Doctorado en la Célebre U.C.L.A. de Los Angeles y realizando presentaciones junto a nombres consagrados como el Director James Conlon y el Violonchelista Antonio Lysy, hijo de nuestro recordadisimo Alberto. Fue un acierto su venida y deseamos que sea el comienzo de una fructífera colaboración con Organismos musicales Argentinos. El entendimiento con el conjunto fue óptimo en todo sentido y el público (que mostró un ejemplar comportamiento a lo largo de toda la noche) supo retribuir con un sostenido aplauso la presentación.

 

  La segunda parte mostró el estreno absoluto entre Nosotros de la versión para cuerdas de Robert G. Patterson de “Cuadros de Una Exposición” de Modest Mussorgsky, estrenada mundialmente en el año 2007.

 

  Es  un arreglo muy respetuoso del original para Piano, pero también realizado de manera tal que el oyente que este habituado a la Orquestación de Maurice Ravel la extrañe lo menos posible. Es un trabajo realizado con mucha inteligencia y De Filippi y el Conjunto estuvieron a la altura de tamaña exigencia. Muy bien ajustada, tiene muchos pasajes para el “tutti” orquestal, momentos de destaque entre las secciones y algunos pasajes solistas. De todos ellos, impresionaron las tres Violonchelistas del conjunto y en especial su solista Mariana Levitin, quien le extrajo todas las sonoridades a su instrumento. Junto al conjunto se proyectaron en una pantalla lateral, para los momentos respectivos, las imágenes de cada cuadro de Viktor Hartmann, inspirador del trabajo de este gigante de la música rusa, a modo de sentiros “dentro” de esa exposición.

 

  Una vez mas asistimos a una extraordinaria velada a cargo de un Conjunto y un Director comprometidos firmemente con la calidad y apreciamos a una extraordinaria solista. A no dudarlo.

 

Donato Decina