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AIDA GARIFULLINA

 

Tearo Colón

Viernes 16 de Agosto de 2019

 

Escribe: Roberto Falcone

 

Programa:
-Bizet: “Farandole” de la Suite Nº 2 de “La Arlesiana”;

-Gounod:“Ah! Je veux vivre” de “Romeo y Julieta”

-Puccini: Intermezzo de “Manon Lescaut”, “Mi chiamano Mimì” y “Quando m’en vo’” de “La Bohème” y “O mio babbino caro”, de “Gianni Schicchi”

-Tchaicovsky: Polonesa de “Eugenio Oneguin”

-Rimsky-Korsakov: Escena de la Muerte de “La Doncella de Nieve”

-Delibes: Mazurka de “Coppelia” y “Les filles de Cadix”

-Verdi: Preludio al acto tercero y “Addio del passato”de “La Traviata” y Obertura de “Luisa Miller”

-Mascagni: “Intermezzo”de Cavalleria Rusticana

-Massenet: “Élégie”

-Leoncavallo: “Mattinata”.

Aida Garifullina, soprano

Orquesta Filarmónica de Buenos Aires (Carlos Vieu).


Bella como una estrella de cine; ataviada con el glamour de una muñeca “Barbie” de colección y una simpatía que atrapó al público asistente, se presentó por primera vez en el Teatro Colón, la soprano rusa Aida Garifullina, acompañada por la OFBA dirigida por el Maestro Carlos Vieu.


Garifullina posee una bella voz de soprano lirico, con una buena técnica vocal, pero su canto carece de expresividad. El programa elegido para su primera aparición en un teatro como el Colón, fue francamente pobre e inadecuado teniendo en cuenta la fama de gran figura de la actualidad con la que se la presenta. Fue un programa digno de una principiante, sin ningún tema que justifique el por qué de su fama y el  por qué no es una más de las tantas sopranos liricas de bella voz que circulan hoy por el mundo.


Su intervención en el concierto fue de 30 minutos, el mismo tiempo que utilizó el Maestro Vieu para dirigir los fragmentos sinfónicos incluidos en la función. Para colmo, en los bises tampoco hubo nada. No faltó, como era de esperar, el consabido “O mio babbino caro”, (nada). Luego, como parece ya una moda para el público de Buenos Aires, un tema de Gardel; “Por una cabeza”; absolutamente innecesario, precario y de último momento, tuvo que leerlo y aún así no salió muy bien. Luego repite “Si, mi chiamano Mimi”, ya cantado durante el programa, y dice “I’ll try”” como si fuera a cantar algo difícil, o se encontrara cansada por un programa extenuante.


Realmente, todo esto sabe a poco, y esperemos que si vuelve, comprenda que el Colón  merece más de lo que ofreció, o que al menos, haya una autoridad en el teatro que se lo explique.


Roberto Falcone