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Orquesta Filarmónica de Buenos Aires

 

Teatro Colón

Sábado 15 de marzo de 2025


Escribe: Néstor Echevarría

Publicado en el diario LA PRENSA , lunes 17 de marzo de 2025

 

 


Orquesta Filarmónica de Buenos Aires.

Concierto con obras de Missy Mazzoli, Benjamin Britten y Dmitri Shostakovich.

Dirección: Baldur Bronnimann

Solista: Roman Simovic ( violín).


Con la denominación de “Esferas en órbita” comenzó su ciclo anual a cargo de la OFBA la directora griega Zoe Zeniodi presentando un programa de particular interés por el concepto , que alude al título que proviene de la pieza inical, una breve sinfonía de nueve minutos de Missy Mazzoli (44) nacida en Pensilvania y formada en el Mannes College of Music ,y cuyo lenguaje se atribuye como producto del posminimalismo.


Interesante concepción la de esta pieza nacida para un orgánico camaristico desde un principio y que tras revisarla, la autora la expandió a gran orquesta.como la escuchamos en esta ocasión.


Alli comenzó a destacarse la labor del director invitado, Baldur Bronnimann, de cincuenta y siete años, experto en la dirección de obras de estos últimos dos siglos, mostrando su solvencia y logrando del organismo un resultado de notorio ajuste y calidad.


De ahí que el siguiente número del programa ya estuviera referido a una importante composición del británico Benjamin Britten (1913-1976), considerado un como una de los continuadores de la gran tradición inglesa, autor de conocidas óperas y obras diversas de jerarquía, como el Concierto para violin y orquesta, op.15, en tres movimientos ,que data de 1940.


Y allí justamente hizo entrada al escenario el violinista ruso que es concertino de la Sinfónica londinense desde hace quince años, Roman Simovic. Nacido en Rusia, en Kemerovo, y formado en Moscú, toca un Stradivari del año 1709 con el cual logró efectos brillantes del concierto con sus golpes de arco, arpegios y pizzicati y demás elementos contribuyentes a una versión que, acompañada con la orquesta impecablemente en los treinta y dos minutos de ejecución, produjo una una verdadera ovación de los espectadores.


A tal grado, que en una palpable demostración de virtuosismo, el violinista ruso agregó como “encore” la sonata Nº3 “ballade”de Eugene Ysaye, afamado y virtuoso instrumentista belga, nacido en Lieja y considerado en su época como el rey del violin.


Ahora bien, el concierto tuvo en su segunda parte la Sinfonia Nº1 de Dmitri Shostakovich (1906-1975), una obra harto juvenil, escrita a los 19 años que revela sus condiciones de destacado alumno de Glazunov y que compuso en cuatro movimientos con una extensión de media hora y que en ese cuarto movimiento, un “Allegro molto” de impulsos vigorosos, el director Bronnimann extrajo de las diversas secciones de la nutrida formación del orgánico, un resultado altamente eficaz y contundente.


De modo que el concierto fue un legítimo ejemplo de buen comienzo de una programación extensa que abarca numerosas jornadas ya anunciadas y de la cual iremos dando cuenta oportunamente. Plausible debut entonces de la nueva conducción. presentada en el programa de mano por la propia directora Zoe Zeniodi diciendo que “Methexis” en griego antiguo, es el acto de compartir en comunidad un hecho artístico entre los intérpretes y el público. Se verificó con creces el concepto.

 

Calificación: Muy bueno

Néstor Echevarría