Concierto de la pianista Daniela Salinas
Salón Dorado del Teatro Colón
Jueves 6 de junio de 2026
Escribe: Eduardo Balestena
La pianista Daniela Salinas brindó un concierto en el salón dorado del Teatro Colón con un repertorio íntegramente dedicado a compositores americanos.
La variedad de autores abordados, los distintos lenguajes y el amplio espectro de recursos musicales de creaciones de corta duración significaron una propuesta por demás variada, interesante en lo musical y demandante en lo interpretativo.
La maestra Salinas hizo una referencia, formal y estilística, de cada una de las obras que integraron el repertorio.
El Intermezzo nro. 1, de Manuel Ponce (1882-1948) abrió la presentación. En su brevedad, es una obra de gran belleza que se basa en un sencillo motivo con un momento de enunciación y otro de respuesta que, luego de una breve introducción, es presentado en el compás 8 en lo que surge también como el establecimiento de su centro tonal; el motivo luego irá teniendo cambios en el registro y en el tempo, para volver a su disposición inicial con la indicación de tempo primo y luego llevar a cabo otro breve desarrollo.
El segundo trabajo fue el Preludio (canción) de Carlos Guastavino (1912-2000) Escrito en 1940 y descubierto en 2020. A diferencia de la anterior, el preludio está concebido en una sonoridad amplia y en el trabajo sobre un tema inicial que comienza con una nota suave y se intensifica, para luego discurrir muy libremente como si el piano lo explorara hacia una sección de desarrollo, para luego decrecer gradualmente.
Muy contrastantes entre sí fueron el Preludio de Bachianas Brasileiras nro. 4; Coral de Bachianas Brasileiras nro 4 y Dansa do Indio Branco de Ciclo Brasileiro de Héctor Villa-Lobos (1887-1959), En el primer caso, con un rigor que habla de su admiración por Bach, el motivo central se encuentra ya en el primer compás, con un tratamiento que se complejiza y cambia siempre desde un mismo centro hasta el ritardando del final; casi por oposición, el Dansa se encuentra en un registro más grave y su material es una suerte de rápido ostinato en semicorcheas. El material está planteado en esa reiteración y es indicativo de su conocimiento de los ritmos folklóricos.
Las siguientes obras, Noturno nro. 4 de José Antonio Pérez Prado (1943-2010; Odeón, de Ernesto Nazareth (1863-1934) y Negaceando (choro) y Capoeirando, de ocho estudios en forma de choro, de Radamés Gnattali (1906-1988) van desde la belleza calma y contemplativa a la compleja alternancia de ritmos de jazz y de música folklórica brasilera.
Luego fueron interpretados El gordo triste, en arreglo para piano de Alejandro Sarmentero y Lo que vendrá, de Tango de concierto arreglo de Pablo Estigarribia, de Astor Piazzolla (1921-1992) de constantes cambios y una compleja y rápida escritura, que hace que el material vaya siendo transformado permanentemente, con acentos y breves momentos calma.
El programa concluyó con Estudios sobre Embraceable you, de siete estudios virtuosos, arreglo de Earl Wild y Varaciones virtuosas sobre Summertime, arreglo de Fazil Say, de George Gershwin (1898-1937). La grabación de Earl Wild con la Orquesta Boston Pops bajo la dirección de Arthur Fielder del Concierto en fa de Gershwin es referencial, así también lo es este arreglo del gran pianista.
El tema de Summertime siempre resaltado en su enorme belleza melódica es tomado en las variaciones en todo el potencial que tiene para lograr efectos muy diferentes de aquellos con los que fue concebido.
Daniela Salinas presentó una selección de obras que en cada concepción son una cúspide; demandan un amplio dominio formal tanto en lo puramente estético como en el dominio técnico que requieren complejos pasajes rápidos o intrincados esquemas rítmicos.
Dio muestra, con un dominio evidente del instrumento y del repertorio, de su virtuosismo en obras que –por su alto valor- es imperioso conocer y transitar.
Eduardo Balestena


